To bob or not to bob (2016/10/17)

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2390958/to/bob/or/not/to/bob.html

To bob or not to bob

Le han dado el premio Nobel de literatura a Bob Dylan y el estupor es tan grande que casi es pregunta obligada. ¿Qué opinas “de lo de Bob”? Lo primero que pienso es que siempre me han gustado sus canciones emblemáticas (“Blowin´ in the wind”, “Like a rolling stone”, “Man gave name to all the animals”…). ¿Es lo suyo literatura? “Literatura” viene de “letra”, es lo que se escribe, pero antes de que existiera la literatura estaba la poesía. Antes y después. Eso es lo que ha dicho el jurado y no miente. No creo que sea Dylan el último bardo, pero sin duda pertenece a la familia de quienes codifican cantando los valores simbólicos de una civilización. Un bardo de la era McLuhan. Marshall McLuhan era aquel sociólogo canadiense que en 1962 habló de la gran influencia que tiene la tecnología sobre la manera misma que tenemos de percibir las cosas. Con la invención de la imprenta y la extensión de la alfabetización hubo una cultura del libro y de la letra impresa que se afianzaba sobre el sentido de la vista y la ordenación racional (causal y temporal) de las relaciones. Esa Era desplazó la importancia jerárquica de la cultura oral. Entre los años 40 y los 60 los nuevos mass media, sobre todo la radio y la televisión, empiezan a modificar de nuevo nuestra manera de relacionarnos con el mundo. (Con internet, a partir de los 90, ha vuelto a experimentar un cambio sustantivo.) En su testamento, al instituir los premios que llevan su nombre, Alfred Nobel estableció que uno de ellos fuese “a la persona que haya producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la literatura”. ¿Cumple Dylan, el viejo hippy, el viejo rocker, este requisito? Quizá más que cumplirlo ahora, lo cumplió en su momento, y los sueños de entonces son los que nos gustaría sostener ahora. Me da la impresión de que los comités del Nobel, desde la vieja Europa, intentan hacer de su galardón algo más proactivo en el mundo real: de ahí el Nobel de la Paz al presidente Juan Manuel Santos de Colombia: nosotros apostamos por esa paz; de ahí el Nobel de Literatura a Bob Dylan: nosotros apostamos por ese espíritu crítico antibelicista, que en definitiva es espíritu anti Donald Trump.

 Diario de Cádiz, lunes 17 de octubre de 2016, p. 13.