Miguel Delibes (2010/03/15)

12 de marzo de 2010: muere Miguel Delibes. El viejo Eloy, protagonista de su novela “La hoja roja” (1959), “sabía que el hombre es un animal de corta vida por larga que sea la que se le conceda. Ya de chico hizo unos cálculos y conocía el promedio de vida normal de un hombre: 25.000 días (…) Ahora, el viejo Eloy calculaba los días de vida de un hombre que muere a los 75 años y llegó a la conclusión de que rondaban los 27.375 (…) Pero considerando que el hombre duerme un promedio de ocho horas diarias, que transcurrían en un estado de muerte provisional, venía a resultar que el hombre que muere a los 75 años había vivido tan sólo 18.050 días (…) Mas si descontaba, como era de ley, los días, las horas, los minutos y los segundos que el hombre pasa en la inopia de la primera infancia, la vida consciente de un hombre que vive 75 años se reducía a 15.695 días (…) Ahondando en su caso concreto, el viejo Eloy llegaba a la conclusión de que viviendo hasta los 75 años, le restaban por vivir 1.220 días (…). Muy poca cosa en el mejor de los casos”. Delibes ha vivido más de 32.040 días. Desde 1947 (“La sombra del ciprés es alargada”) hasta 2005 (“La tierra herida”), habrá escrito unas 65 obras entre novela, novela corta, cuento y ensayo, lo que, a un promedio de 200 páginas por título, da unas 13.000. Divididas entre sus años en activo, su ritmo vino a ser de libro por año, de página por día. “Nulla dies sine linea” (ni un día sin −escribir o leer− una línea), decía Plinio el Viejo. Pensamos en Delibes. Sus 89 años han vivido dos cambios de era histórico-tecnológica: de la galaxia Gutenberg (centrada en el libro), pasando por la galaxia McLuhan (centrada en la televisión), a la galaxia Internet. A lo largo de 58 años de oficio supo acompañar las inquietudes del hombre de su tiempo, educar a la sociedad española con las historias de Pedro, Dani, Mario, Eloy, el Nini, Azarías, Cipriano Salcedo… Toda una vida siendo una persona discreta, decente y cabal, y un escritor con todo tipo de lectores. En una entrevista un Delibes anciano pero lúcido afirmaba no temer a la muerte. Era un hombre de fe. Ahora habrá podido reunirse con su mujer, Ángeles, la “Señora de rojo sobre fondo gris”, sin la que tuvo que estar 36 años, 13.140 días. Miguel Delibes siempre supo contar el tiempo. La tierra, que tanto amó y defendió, le será amorosa y leve, y su lectorado, agradecido y fiel.

Diario de Cádiz, 15/03/2010

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