Javier Cercas (2010/10/11)

JAVIER CERCAS

            Jon Juaristi ha explicado que la novela histórica, tal como la inventó en el siglo XIX Walter Scott, surge como una especie de concesión moral, simbólica y novelesca que hacen los ganadores, con cierta mala conciencia, a  los perdedores de la historia, una vez que estos están desactivados y son inofensivos. Con el boom de la novela ambientada en la guerra civil hemos podido asistir al mismo fenómeno y comprobar que hay novelistas que viven de impartir una justicia de papel: son los zorros “gusticieros” −con ge de dar(se) el gusto−, que se reparten el cotarro bienpensante con los virtuosos del aburrimiento. Descubrí Anatomía de un instante como quien encuentra un oasis en el páramo patrio. Javier Cercas ha recibido el Premio Nacional de Narrativa por esta obra, que no es una novela: claramente explica en el prólogo que su relato es de no-ficción porque los hechos del 23-F le resultaron mucho más apasionantes que cualquier historieta, claramente va documentando lo que cuenta y, si formula hipótesis no verificadas, si especula, te dice que está especulando. Cercas aborda a sus protagonistas, el trío Adolfo Suárez-Manuel Gutiérrez Mellado-Santiago Carrillo (los que no se echaron al suelo cuando entró Tejero en el hemiciclo), sin remilgos y sin piedad, y de ello surgen tres retratos complejos que, sobre el telón de fondo del avispero de la Transición española, producen el mismo vértigo que los personajes de Shakespeare. Anatomía de un instante muestra que en la política, como en la vida real, no hay ángeles (aunque la necesidad, el interés y el mercado fabriquen iconos angélicos). Que tuvimos mucha suerte porque la democracia salió con bien del 23-F casi de chiripa. Que esa cantinela de que la transición se hizo sobre un pacto de olvido no es cierta. Y añade dos elementos geniales: el triángulo de correspondencias entre tres héroes de la retirada, tres traidores que estaban acabados y no tenían nada que perder, y ese marco de diálogo imposible entre el hijo y el padre que es lo que convierte la crónica en símbolo, la comedia en divina, porque en la literatura, como en la vida, es importante la piedad. El mejor servicio que ha podido rendir Cercas a la sociedad española, y al sufrido lector, es un libro como Anatomía de un instante, tan perspicaz, revelador, desmitificador y oportuno. Tan fascinante. Confío en que Javier Cercas no se deje domesticar por este merecido Premio Nacional de Narrativa. De Narrativa de No-ficción.

Diario de Cádiz, lunes 11 de octubre de 2010, p. 7.

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/809127/javier/cercas.html