Forges (2013/05/20)

FORGES

Se acaba esta vigésima octava feria del libro y parece que este año ha subido un poco la moral del gremio. Una de las claves ha sido abrir el sanctasanctórum de las letras al viento fresco del cómic, con lo que el baluarte de la Candelaria se ha llenado de huestes de TBO-adictos en camiseta negra bajo lecho de pelo al óleo natural que, mira tú por dónde, se han convertido en la alegría de la huerta librera. Gran acierto, dedicar esta edición de la fiesta del libro a Antonio Fraguas, “Forges”, que nos ha regalado un cartel lleno de su personal concepto del humor –polisémico, cachondo, neuronal–: imagen de matrimonio encamado, púdicamente arropado por gran libro a modo de colcha cuyo lomo puentea y plancha la cama en dos. El slogan: “LEER: La Otra… / forma de amar”. Genial Forges, que el sábado explicó al público asistente que no es lo mismo “libertad de expresión” (decir impunemente cualquier burrada) que “libertad de expresarse” (buscar la manera adecuada de decir lo que uno piensa, dentro de la ley). Y que el humorista gráfico se la juega eligiendo, dentro de la actualidad palpitante, la noticia que va a ser importante mañana, lo que supone tener sentido común para saber priorizar. Así, hay noticias que merecen portada, como el caso de “la señora de las células” (Cristina Rodríguez Artalejo, científica española que trabaja en la Universidad de… Chicago). Otras noticias son más aptas para un reality show de porteras (¿conocen ese que se titula “Un príncipe para Corina”?). Mel, coparticipante en la mesa, se apuntó un tanto al indicar que las mejores viñetas suelen llevar ese elemento químico que se llama “cabronio”. Todos estuvieron de acuerdo en que el humor es un dispositivo humano de supervivencia. Y Forges, a sus 70 años, fue quien mostró mayor sentido de la realidad al exponer que todos los negocios de papel y prensa están siendo acorralados por internet, cuestión que no sirve de nada negar, porque internet hace las cosas más fáciles al que trabaja y muchísimo más baratas para el que consume. El saber quizá no ocupe lugar, pero desde luego lleva tiempo (eso que llaman experiencia). La clave del éxito siempre ha sido la capacidad de adaptación del ser humano al medio. La neurona (o el neurono).

Diario de Cádiz, lunes 20 de mayo de 2013, p. 10.

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1526814/forges.html