Felicidades, Qultura (25/01/2016)

Felicidades, Asociación Qultura

 A lo largo de este fin de semana ha tenido lugar el ciclo de música de cámara que organiza la Asociación Qultura. Es ya la décimo sexta edición: toda una proeza en una ciudad como Cádiz, y sin apoyo institucional alguno. El programa, excelente, a cargo de The Soloists of London, incluyó el viernes 22 el concierto nº 12 para piano de Mozart, y la sinfonía nº 5 de Schubert. El salón de actos del Palacio de Congresos estaba inusitadamente lleno, algo que inspira euforia. Mucho gremio sanitario y docente, pude advertir entre el público. Los pensamientos en un concierto suelen ser erráticos, empezando por Mozart: 1) Esto se merece como decorado por lo menos los jardines de Versalles. ¿Qué habrá sido del teatro Pemán? 2) Empiezo a sentir la música. Se me esponja la médula espinal. ¿Será eso  el “chi” que me buscaba mi acupuntora? Dios mío, a ver si se me va a salir el “chi” por los agujeros que me hizo en la cabeza. 3) Qué enérgica es la pianista Lauma Skride. Cuanta alegría y cuantísima memoria en esos brazos tan blancos. El piano hierve de risa. 4) Un hilo de viento enhebrado en un coxis: el tercer violinista de la última fila por la izquierda. Sube la música y él se pone de puntillas para echar a volar. Es igual que un canario con flequillo. 5) Qué hermoso es el triángulo de una mano que irradia las falanges primeras de los dedos; qué dulce ese brazo que parece accionar el arco del violín en sueños. 7) Cómo se parece la gente a otra gente. Mi agudeza visual es de menos mil, pero el dandy del chelo con los zapatos de charol y el corte de pelo impecable juraría que es Guillermo Montes Cala, que ha venido desde el más allá para acariciar por el aire a mi amiga Mari Paz. Allegro. Allegro. 8) Pienso en el bailarín Lindsay Kemp. Anciano, calvo, vestido de bailarina con un largo tutú, abre las alas de gasa como un ángel mientras las olas del mar del norte le mojan los pies. Y frente al espejo, con la mirada abstraída, cuenta que cuando suena la música, cuando su cuerpo se entrega a la danza, es inmensamente feliz, porque en el seno de la música el tiempo se suspende y no existe la edad. 9) Schubert siempre pellizca el corazón. 10) Este año me hago socia de la Asociación Qultura.

Diario de Cádiz, lunes 25 de enero de 2016.

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2204030/felicidades/qultura.html