Con Li Bai, hacia el Sur (2011/06/20)

CON LI BAI, HACIA EL SUR

ES una horda la que sale los viernes de Atocha para Cádiz. El poeta chino Li Bai (s. VIII d.C.) sabía de la “Alegría del viajero” que “cabalga en el viento/ que lo lleva a lejanas tierras/ como un ave que emprende el vuelo”. (Li Bai no podía saber que, cuando no es el Ave sino el Talgo, a Adif le da lo mismo que el viajero salga con una hora de retraso). Reina en el tren una euforia ruidosa. Me veo envuelta en una pandilla de exultantes treintañeros de finde. Van por el mundo sacando el pecho de su éxito profesional. Tienen cierta gracia, aunque presumen de coleccionar borracheras y compiten a ver quién bebe más. Infructuosamente intento concentrarme en una edición de “Poesía clásica china”. Encallo una y otra vez en los versos: Luna. Luna. Luna. Imposible leer “con el incesante aullar de los monos en ambas riberas”. Mi propio cansancio se va pareciendo a la náusea de una resaca. (Creo que me podría suicidar cortándome las venas con el canto de una hoja de un poema de Li Bai.) La ebriedad es uno de los tópicos de la poesía china: “bebo solo,/ ante una jarra de vino./ Alzo la copa y convido a la luna./ Con mi sombra, ahora somos tres./ Aunque la luna no puede beber,/ y mi sombra en vano me sigue,/ las tomo por compañeras transitorias./ ¡Divirtámonos antes que pase la primavera!”. Ficción de amistad, de placer en compañía. Huyendo de los monos aulladores voy al coche restaurante. Allí es aún peor: un botellón a cuenta de una despedida de soltero (Adif no dice nada). Pienso en el anuncio ese donde el Sur es Cruzcampo y rompen en la playa las olas de cerveza. Vuelvo a mi sitio. Un joven fuera de control lleva cinco horas atacando a una tal Teresa. Me pregunto (todo el vagón se pregunta) a qué se dedica realmente el novio de Teresa, EL TIMADOR. El joven ultraborracho se ve frágil cuando le hacen el vacío y se queda solo, con la mirada perdida. “Antes de mi embriaguez, nos solazamos juntos./ Cuando estoy ebrio, se deshace nuestra compañía./ Oh luna, oh sombra!/ Seréis mis inmortales amigas./ Ya nos reuniremos algún día/ en el cristalino mundo de las estrellas”. Qué extraño viaje este, en medio de la ebriedad ajena, con Li Bai hacia el Sur. Como un río Amarillo, un mar de la cerveza, hacia la soledad.

Diario de Cádiz, lunes 20 de junio de 2011, p. 10.

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1002800/con/li/bai/hacia/sur.html