Catalamidad (2015/11/16)

CATALAMIDAD

Fernando Savater, en su artículo “Peces piloto entre tiburones” (2014), habla de la función del intelectual en la sociedad, y de hasta qué punto es compatible con la política activa. No es muy optimista. Pero al hilo de estas cosas, repasa la evolución occidental: “el progreso de la fórmula democrática ha ido haciendo el Estado cada vez más abstracto, es decir, más necesitado de comprensión educada y reflexiva: primero se basó en la religión obligatoria y el derecho divino de los monarcas, luego en el culto a la identidad nacional como religión civil, ahora más bien en las leyes constitucionales basadas en derechos humanos”. En estos días me pregunto qué ganarían los catalanes con un estado basado en la identidad nacional como religión civil. Y, a la inversa, qué ganan quienes se obstinan en negársela porque consideran como religión civil la identidad nacional española. Estos esgrimen la rentabilidad del estado moderno unificado por los Reyes Católicos. Aquellos andan a vueltas con la guerra de Sucesión. La historia casi siempre se escribe desde un punto de vista concreto para legitimar un estado –fáctico o posible- de las cosas. Dice un amigo que los intelectuales son unos frívolos al defender el federalismo, porque lo primero que hay que hacer para federarse es ser independiente, y si se le da un solo instante de independencia, Cataluña, como las golondrinas, no volverá. Anda algún catalanista comparando su gesta con la de Luther King. Nunca se me ocurrió una ecuación del tipo “negro afroamericano pre-derechos civiles en USA” = “catalán en España 2015”. (Será que no soy catalana. O que no soy negra.)  Leo en una novela de Willa Cather: “eso es lo que torna felices a los hombres, el creer en el misterio y la importancia de sus pequeñas vidas individuales. El arte y la religión le han proporcionado al hombre la única felicidad que ha tenido nunca”. Lo de la catalanidad, aparte de un feeling lingüístico-cultural y un estar a gusto en su tierra, y orgulloso de sus cosas, ¿será larte, será religión? ¿Será la solución contra los atentados fundamentalistas? ¿Será el remedio de la crisis económica? ¿Será compatible con la comprensión educada y reflexiva de las cosas?

                            Diario de Cádiz, lunes 16 de noviembre de 2015, p. 13
        http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2155524/catalamidad.html