Bomba de amor (2015/04/20)

                                                           BOMBA DE AMOR

Se llama “bomba de amor” a la estrategia que utilizan las sectas peligrosas para captar personas vulnerables que atraviesan fases de desestructuración e infelicidad. Vas por la calle hecho polvo o hecha polvo, y ves en un portal un papel que dice: “Si has tocado fondo, ahora que estás en el fondo puedes ver la puerta. Te estamos esperando en el segundo B”. Llamas y te recibe una persona agradable que se interesa por ti y te presenta a unos semejantes que te acogen en un ambiente propicio: tú tenías razón, tú tienes razón, y tú ya no eres prescindible, invisible, desgraciado, calamitoso, accidental: tú encuentras el sentido de la vida, el lugar en el cosmos donde desempeñar tu rol irradiante de elegido o elegida para vivir tu maravillosa vida en unidad con el destino universal. Y lo vives, claro, solo que ese rol protagónico consiste en servir el afán de poder y lucro de un líder carismático que te deconstruye y construye a su manera, manipulando tus deseos, carencias, motivaciones y sentido de culpabilidad.  Quien dice “un” líder dice una pequeña facción oligárquica, unida por intereses de clase o de negocios. Le puede pasar a cualquiera, porque somos seres de naturaleza simbólica que propenden a habitar en relatos. Hasta aquí, la ficción es una parte de nuestra naturaleza, no es nada “anormal”: la narrativa nos protege. El problema es cuando estamos en horas bajas y delegamos nuestro rol de autoficción en alguien que usurpa nuestra voluntad.

Esto lo vemos muy claro cuando nos presentan un documental de desgraciados y frikis. Lo que puede extrañar más es que la dinámica de los partidos institucionales parece funcionar igual. Como si el hecho de pertenecer al PP o al PSOE (por ejemplo) desproveyera al militante del partido de su libertad de juicio y le obligara a comulgar con ruedas de molino, más allá de toda noción de justicia, equidad, bien común, etc. Ruedas de molino marca Blesa, Rato, Chaves, Griñán… O ruedines de molino, marca  Rosa Díez (sigue siendo un ejemplo). Y uno no comprende por qué gentes competentes, preparadas, valiosas y honradas tienen que hacer causa común con sinvergüenzas muy grandes, no vaya a ser que se les hunda su relato salvador.

Diario de Cádiz, lunes 20 de abril de 2015, p. 12.

http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2010377/bomba/amor.html#opi