(Re)cursos humanos (2005/08/16)

(RE)CURSOS HUMANOS 

Yo, Dora Emon, D(o)ra. por la Universidad de Indiana (Jones), aconsejo a mis hijos que de mayores sean como yo, conferenciantes todoterreno especialistas en cursos de verano. Así podrán recorrer la Península Ibérica y parte del extranjero viviendo a cuerpo de rey. El secreto reside, en gran medida, en que te dé lo mismo no sólo de qué hablar, sino qué punto de vista defender. Lo primero es escoger un título impactante. Por ejemplo, mi curso de español sincrónico “PIENSO DE QUE” puede subtitularse “Perturbaciones preposicionales en el español coloquial”, si lo imparto en un foro académico, o “Antigramática como propedéutica para la revolución social”, si lo ofrezco en un foro alternativo. Y, quien dice lengua, dice literatura. He ahí mi seminario “SSSHHH…”, que a veces subtitulo “La poesía del silencio” (en contextos científicos asépticos); otras, “La poesía del silencio como paradoja semiótica” (en contextos de alta densidad intelectual); tendenciosamente, “La poesía del silencio, a ver si de verdad se calla” (cuando invita la secta de los poetas de la experiencia, enemigos declarados del silencio), o asimismo “Silencio: Poesía” (para místicos, filósofos, neorrománticos y metapoetas, enemigos de la escuela poética de la experiencia). Si conviene arrimarse a las subculturas diferenciales, “Poesía secreta y homofilia” (total, por qué no).

También suelo organizar másters, pues, siendo la formación básica cada vez más deleznable –más bien una ausencia-, prospera infinitamente el negocio de la formación continua. Observen qué sugerente: “TOLERANCIA MENOS UNO (Eslóganes bienpensantes en la infraestructura intelectual del líder de masas)”. Esto es una muestra de sociología heavy, con ambición, pero también tengo packs vacacionales que pueden impartirse incluso a bordo de cruceros: “EL CONDE MÓOR (en inglés, MORE): Hacia una nueva aristocracia mediática”, que incluye mesa redonda con el mismísimo Chiquito de la Calzada (si no viene, lo sustituimos por pedorr@ local, más barato).

El resto del año me las ingenio para distraerme integrándome en algún comité experimental, mejor si además es un proyecto intereuropeo subvencionado. Sin ir más lejos, ha suscitado gran interés nuestra propuesta –con Mención de Calidad- “EL TALLER DE ONÁN (Manualidades de autoayuda para sexópatas)”, que es multidisciplinar y contempla creditaje de prácticas. La imaginación al poder, es lo que siempre digo en mi famosa conferencia de ficción autobiográfica “YO TAMBIÉN ESTABA EN PARÍS EN EL 68 (A VER QUIÉN DEMUESTRA QUE NO)”.

Diario de Cádiz, martes 16 de agosto de 2005, pág. 12