Queridos Reyes Magos (2005/01/04)

QUERIDOS REYES MAGOS 

Desde hace unos años no entiendo las cartas que escribe mi hijo a los Reyes Magos. Él empieza siempre dando por sentado que ha sido bueno y luego, sin más trámites, abre dos puntos y entra en materia: una lista de bodas de la infancia con el comercio donde pide cosas como un Terrain Twister, el Dragon Ball Budokay 3, o el Pro Evolution Soccer 4. Supongo que los Reyes Magos son políglotas y que los misterios vienen explicados en los voluminosos prospectos de Carrefour y el Hipercor.

Yo también puedo escribir cartas extrañas a los Reyes. Me gustaría pedir, para los partidos políticos, una mutación de cromosomas que les haga comprender que, a años luz de sus intereses y personas, existe el bien común, el mayor bien, lo menos malo. Para nuestras costas, un sistema anticontaminante (que después del Prestige seguimos igual de mal) y que, llegado el caso, las decisiones las tomen quienes saben qué hacer y no un alcalde o un ministro temeroso de perder votos. Para el lendakari Ibarretxe, un mapamundi que no sea mudo y le explique que con perspectiva espaciotemporal España se ve (mucho o poco), pero el País Vasco, no. Para el señor Zapatero, una dosis de heroica firmeza (en este año del Quijote) para soportar que no todo el mundo le ame con prístino talante dialogante. Para Moratinos, no sé si mano izquierda o derecha o sencillamente una que no sea la mano diabólica que vuelca la cuna. Para el señor Aznar, un retiro espiritual, mejor en el desierto de Kalahari que en el de Utah. Para nosotros, los españoles, un proyecto común constructivo, un pensamiento documentado, libre y crítico, sin el perpetuo chantaje dual del guerracivilismo oportunista, sin el rugido o el hisopo del búnker cavernario, sin la bobería pseudo-utópica de los restos mortales del 68, sin el cainismo envidioso y la falta de altura que hace de nuestra vida política un club sectario donde los socios se babosean entre sí mientras linchan al rival. Que nunca se nos olvide lo que dijo en nombre de las víctimas del 11-M Pilar Manjón. A las instituciones docentes, algo que enseñar y ganas y disciplina para hacerlo. Para los inmigrantes, un trato justo y respetuoso, empezando por cursos gratuitos de español intensivo (la patria es ante todo la lengua que nos permite comunicarnos). Y para todos, una radiotelevisión digna, que no nos obligue a vivir refugiados en los canales temáticos de documentales y en Radio-5 Todo Noticias, por asco de la telebasura y la tendenciosidad con que nos maltratan quienes nos tienen por viles y tontos.

Y eso es todo por hoy, porque yo, lo mismo que mi hijo, he sido siempre no sólo harto bondadosa sino asaz modesta, mis queridos Reyes Magos.

Diario de Cádiz, martes 4 de enero de 2005, p. 16