Oficios imposibles (2007/08/14)

OFICIOS IMPOSIBLES

Me han regalado una preciosa galería de Oficios imposibles (Cádiz, Ed. AE, 2007) pintados por Carlos C. Laínez con delicados textos de Josefa Parra. Laínez es un pintor de estirpe surrealista que puede recordar las atmósferas mágicas e inquietantes de un De Chirico, o, más cerca de nosotros, un Lorenzo Cherbuy. La felicidad imaginativa alcanza a los títulos de estas imágenes, a medio camino entre los mundos de Gómez de la Serna y Borges (sorpresa y laberinto): “Ladrón de sombras”, “Domador de peces”, “Impresor de sueños”, “Catador de colores”, “Coleccionista de letras”, “Remendadora de corazones”, “Fabricante de objetos perdidos”… Invita el inventor a sus espectadores a participar en el proceso creador mandando sus ideas a www.oficiosimposibles.com. Pensando en Cádiz, se me ocurren algunas cosas: 1) Empedrador del Campo del Sur (lleno de baches y de parches de asfaltado churretoso). 2) Impermeabilizador de fachadas de las casas de colores (las pintan a pelo, con lo que en pocos meses volverán a estar desconchadas y penosas). 3) Flautista de niñatos y angangos en la Punta San Felipe (la policía inspecciona con detectores de metales para impedir que los jóvenes del botellón vayan armados. No sé hasta cuándo debemos considerar normal que la juventud se divierta en pandillas de millones como si fueran ratas). 4) Propietario de un taxi que vaya a recoger a los pasajeros que vienen en el Talgo y a los espectadores que salen ya tarde del Teatro Falla. 5) Extraterrestre encargado de abducir a los que pasan de noche con el coche tuneado y la música a tope por delante de la clínica San Rafael (plaza Fragela y alrededores). 6) Terminator de (pseudo)barbacoas (a ver quién tiene narices). 7) Regente de un restaurante que no esté cerrado justo el día que tú vas (de lunes a domingo, no importa cuándo: son los negocios de Cádiz). 8) Regador del clínker que se apila en el muelle del Bajo de la Cabezuela (clínker son montañas de polvo de caliza y arcilla para hacer cemento, tan fino que en cuanto sopla aire se vuela, vuelve la atmósfera asfixiante y ensucia todas las superficies donde se posa. Por eso hay que regarlo). 9) Racionalizador de astilleros (¿Pueden creer que, después de las prejubilaciones, la plantilla está integrada por trabajadores tan faltos de experiencia que se hace necesario recurrir a las contratas formadas por los antiguos trabajadores ya prejubilados?). 10) Audioguía del Museo de Cádiz. 11) Domador de dueños que no recogen las cacas de sus canes. Etc. Con esto, más que un libro, me haría un programa electoral. Total: las promesas, en política, suelen ser tierra, humo, polvo, sombra, nada.

Diario de Cádiz, martes 14 de agosto de 2007, pág. 14