Kali Rice y don Manuel Machado (2007/08/07)

KALI RICE Y DON MANUEL MACHADO

Estaba deseando el verano para olvidarlo todo en un largo letargo perezoso. Pero el estiramiento estival hasta los límites del infinito es un don de la infancia que sólo se aprecia cuando se ha perdido, y lo cierto es que el tiempo sigue volando, que con los años se siente más cómo disminuye la distancia a septiembre, y que leyendo la prensa se descubre que todo sigue su marcha inexorable hacia el vacío. Bush convoca conferencia internacional sobre medio ambiente, quizá para cargárselo más rápido a medias con los chinos. Condoleeza Rice (nuevo avatar de Kali la negra, la diosa hindú del tiempo destructor) viaja a los países árabes para rubricar su amistosa red de alianzas contra el Mal. Con el negocio de la venta de armas van tejiendo sus mil brazos la tanza de su collar ceremonial. Luego se ensartarán en él las calaveras: no las de los jeques, traficantes y magnates del petróleo, no las de los líderes y reclutadores fundamentalistas, sino las de mindundis de todo credo y color que se inmolarán o serán inmolados en el altar de las multinacionales oficiales y clandestinas. Esta misma Condoleeza presidirá con idéntica compostura cualquier oficio fúnebre por las víctimas de algún atentado de Al-Qaeda. Ceremoniosamente se interpretará un himno y se izará una bandera que acaso arrope también los ataúdes. A mí que me envuelvan en petrodólares: para qué nos vamos a engañar. Desde el agujero donde veo la tele pienso que nada me repugnaría más que tener sobre mi cadáver una legación de políticos compungidos en su enésimo sermón sobre la democracia, la libertad y Occidente. Me daría tanta grima como cada vez que veo a Zapatero (antes era Aznar) posando con los altos dignatarios del G-7: con la espalda doblada (curva de miel, curva de hiel) y esos ojitos arrobados de “Jo, papá, mira con quién estoy”. El Papa de Roma vuelve a permitir la misa en latín, para que las sectas que hacen de koiné de las oligarquías católicas puedan seguir amparándose en las divinas palabras (la lengua de Cristo ¿no era el arameo?). El Papa laico, (I)luso Saramago, predica su iberismo con convicción digna de mayor inteligencia. Alma cándida, ¿cómo nos vamos a unir con Portugal cuando andamos a la greña nacionalista sin salir de España? Un ejemplo. Viene mi hija de viaje con un libro de fotos de Mallorca: “Perdona que te lo traiga en inglés, pero es que la edición en español era la más fea”. (Anda, los Països Catalans). Descansar en verano… “-Hijo, para descansar,/ es necesario dormir,/ no pensar,/ no sentir,/ no soñar…/ -Madre, para descansar,/ morir”. Todo poeta ha conocido a Kali. También don Manuel Machado.

Diario de Cádiz, martes 7 de agosto de 2007, pág. 15