Et in Arcadia ego (La venta por catálogo) (2008/01/29)

ET IN ARCADIA EGO (La venta por catálogo)

Mi madre es propensa a los artilugios extravagantes. Ahora es adicta al catálogo Arcadia de venta por correo. Allí puede usted escoger su perfume zodiacal (“que crea un misterioso enlace con cada carácter”); descubrir “su juego más íntimo y secreto” con el vibrador en forma de vieira (“La concha del placer”); o ver la tele mientras le da al “pedaleador mecánico”. El minitaburete reposa pies es fantástico (como es tan bajito y tiene cajones, se puede arriñonar guardando allí el teléfono inalámbrico), y no digamos el asa de baño asesina (Desnukéitor), que se instala fácilmente con ventosas. Lo malo de estos catálogos es que enganchan a los clientes (a menudo mayores) con promesas falsas. Como el famoso viaje a Praga, que ya le ha tocado a mi madre dos veces: un fin de semana en un hotel tres estrellas para una persona. A uno no le apetece ir solo, pero por 400 euros paga acompañante (ahí está el negocio). Pero si mi madre insiste en adquirir quincalla absurda es porque la tienen engatusada con un premio de 3.000 euros que de correo en correo asciende (ya va por 12.000). Esta vez me llamó hecha un flan: “-¡Me han tocado!”. Se olvidó de leer los papelillos que informan en letra diminuta de que le han dado un número para un sorteo ante notario, y que podrá participar si cumple los requisitos, que pasan por adquirir dos maceteros extra-grandes “El Jardín de Julia”, o un baño de pájaros, o a la planta carnívora “Venus”. Lo más conmovedor es la carta que acompaña el papeleo, donde la Relaciones Públicas de la Empresa, Dña. Isabel Garrido, dice ternezas como éstas: “hoy no sólo quiero darte las gracias con palabras por tu confianza en nuestros productos. No es difícil imaginar cómo darte una gran alegría. Porque a través de Laura, que siempre está en contacto con nuestros clientes, sé que los premios de dinero en efectivo siempre son bienvenidos. ¿Y hay algo más bonito que cumplir un deseo y de corazón, de un buen cliente?” (el subrayado es suyo). Mi madre es un alma cándida. Yo invito desde aquí a D/Dña. A Torres, de la Dirección General de Arcadia, a hacer realidad no sólo que “El cheque ya ganado es PARA USTED oficial y definitivo”, sino los 3.000 ó 12.000 euros. Sería un punto ¿no?

Diario de Cádiz, martes 29 de enero de 2008, pág. 13