El barbero de Bagdad (2004/10/19)

En la clase de 4º B han puesto un corcho para las buenas noticias. La señorita Puri lo estrenó con un recorte de prensa que decía que, según unos científicos, el agujero de la capa de ozono se había encogido. Luego se enteró de que otros científicos decían lo contrario, pero decidió no quitar el recorte, por si acaso. Y es que es difícil encontrar en los periódicos algo que no sean desgracias, peleas o planes estupendos que de momento no son más que planes.

Yo recuerdo haber leído dos noticias preciosas de las que llaman breves y a veces son muy extrañas. La primera decía que un día se presentó en una barbería de Bagdad un hombre que necesitaba asearse, y, como no tenía dinero, ofreció en pago un boleto de lotería que acababa de comprar. Aquella semana en el sorteo salió precisamente el número de aquel cupón: al barbero le tocó un dineral, y para mayor sorpresa, decidió compartirlo con su antiguo cliente. Todo el mundo se hacía lenguas de su increíble generosidad, pero él veía las cosas de otra manera: “Aquel día la buena suerte fue a buscar a mi cliente, y yo tuve la fortuna de cruzarme en su camino. O quizá él tuvo la bondad de compartirla conmigo”.

La otra noticia que leí era más corta todavía: una mañana, en alguna ciudad de Rusia, la gente que había ido a pasear por un parque se quedó maravillada al ver que de la cabeza de un joven, que andaba de la mano de su novia, salía un hermosísimo arco iris. Lo vieron muchas personas, y el muchacho sólo acertó a explicarles que lo único que pasaba es que se sentía inmensamente feliz.

Yo no sé si hay felicidad o bondad que realmente puedan verse en forma de arco iris. Sí sé que en la Antigüedad el arco iris se interpretaba como un puente entre el cielo y la tierra, una señal de que los dioses habían hecho las paces con el género humano.

Los niños de la señorita Puri acaso no encuentren en la prensa muchas buenas noticias, pero tal vez sean ellos los que deban escribirlas. Y contar por ejemplo que a Marta la operaron en verano y ya está bien, que Gabino es una fiera del dibujo, que Mª del Mar no falla ni una cuenta, o que Rafa se sabe el trabalenguas más largo y el poema de “Asombróse un portugués”. Y Puri podrá contar que hoy, martes misterioso, toda, toda la clase se ha portado bien: hasta los del fútbol. Sí. A lo mejor, cuando pasen los años, alguien que ahora está en 4º A, B, C o D será el periodista que informe de que por fin ha salido, para siempre, el arco iris sobre Bagdad. Mientras tanto, hay que ir cuidando, día a día, las pequeñas cosas, porque es la cotidiana intimidad la esfera favorita del milagro, allí donde se cuece el arco iris.

Diario de Cádiz, martes 19 de octubre de 2004, p. 16