EDUKA Y TEN.FE (2005/12/13)

EDUKA Y TEN.FE

Hola, Papi: tú tenías razón en eso de que las niñas malas van al infierno. Así que, querido amigo, desde el infierno te escribo. No te vayas a creer, que el mundo al revés es según como se mire, y estoy igual que arriba sólo que mucho mejor. Al principio trabajé en una empresa que se llama EDUKA, S.A.: juegos de rol entretenidos, tipo “Las guerras de la asignatura de religión”, “Des-concertados”, “AMPAS en las Pampas”, “Contra-mobbing (todos contra uno y uno contra todos)”, “Y de lo mío ¿qué? (Ser o no ser del sindicato)”, “El Profesor Invisible o Agárrame ese alumno”, “El defensor contra el pueblo”. Y nuestro crack: “MÁSTERS FOREVER: el juego infinito”.

Luego promocioné al sector de transportes, en la empresa de ferrocarriles TEN.FE, S.A. Aquí es que disfruté, porque verás: coges una capital periférica y pobre de la provincia más lejana y pobre de la autonomía con más deuda histórica sin liquidar. Llega un puente festivo en que los ciudadanos (pobres) quieren ir en tren a la capital, que está en el centro de todos los extrarradios, y tú te dedicas a volverlos locos. Un mes antes empiezan a llamar para reservar billete, y tú dices: no, lo siento, la compañía anda ajustando trenes y horarios previendo el aumento de la demanda, y en vista de eso ha decidido que, mientras no decida algo, lo mejor es que no haya nada. Y así pasan los días y las semanas, y al final, de repente, por sorpresa, la TEN.FE  pone a la venta los billetes, que son los de siempre (ni uno más), y los viajeros del extrarradio se quedan con dos palmos de narices, porque si ellos están en el punto Z, las plazas se cubren sobre todo con viajeros de los puntos A, B y C, que podrían coger otros trenes ultrarrápidos pero escogen los únicos que llegan hasta Z (más baratos) por fastidiar. Para perfeccionar este objetivo todos los directivos de TEN.FE han superado con brillantez nuestros Másters Forever T-1 (LA RED) y T-2 (CAUTIVOS DEL MAL).

Lo paso bien. Tengo mi pandilla, converjo con otras pandillas, me reúno a todas horas, planifico hipótesis hipotéticas, firmo convenios-marco, inauguro inauguraciones, salgo en las fotos, y desde que tengo un cargo y comulgo con el poder me siento, no sé, transustanciada. Soy más guapa, alta, delgada, lista, sexy, estilosa, joven, maravillosa, mucho mucho más importante, e intocable (como un paria, sólo que al revés). Aquí (donde no me ves) se está ideal de la muerte, y, con lo que yo valgo, voy, no ya para ministra, sino para satanesa. Y tú que me decías que no servía para nada. Ya ves. Lo único que hace falta es saber a quién y cuándo traicionar y a quién dar siempre coba.

Diario de Cádiz, martes 13 de diciembre de 2005, pág. 16