Contamíname (2007/02/06)

CONTAMÍNAME

Aquí Contaminator evacuando informe Proyecto Destrucción Tierra. Idolatrado y Superdotado Superior: me comunican que alguien anda enredando para abrirme expediente por falta de celo. Ése es el Johnny, seguro, que se muere de envidia porque a mí me ha tocado contaminar Andalucía y a él Suiza. Y es que yo no tengo que hacer nada para degradar el ambiente porque aquí las personas humanas lo hacen solas. Tienen el 30% de la superficie comunitaria de parque natural, pero es lo mismo. A veces sale en la tele que ha habido vertido de combustible en Algeciras, pero los hay casi todos los días y casi nadie se entera. Según se sale del parque de Cazorla se ve toda la extensión blanca y plana del olivar (paisaje modificado por el hombre) y dos grandes laderas bien quemadas por sendos incendios. Hay quien calcula que el monte arde cada cuatro años, el tiempo justo para la cosecha del árbol quemado, que es muy productiva. Esta madera se compra por 1 y se vende, cortada en tablones, por 5. El destinatario final no puede saber que es madera que ardió, con fibras secas y poco flexibles (qué más da que se hundan los techos, si es lejos y sobre desconocidas cabezas de renta baja). Si el pueblo de Cazorla es feo, como el de Sierra Nevada, el mismo camino lleva Arroyofrío: 180 habitantes censados y 5.000 en verano son un momio urbanístico en pleno parque. Eso, en Jaén. En Huelva está al caer el Rocío, cuando atraviesan el Coto las hordas lúdico-piadosas dejando a su etílico paso la alegre basura de la blanca paloma. En El Puerto, al pinar de San Antón le quedan dos telediarios, que anda agazapado detrás de sus filantropías culturales el desaprensivo coleccionista de Puerto Sherry, esperando ligar con algún munícipe o consejero de manga ancha. El Novo chiclanero es el paraíso de la colmena, y mejor aún la cala acantilada de Roche de donde cuelgan los chaleses como nidos. Los polígonos industriales llegan ya hasta las márgenes de las autopistas. El 1 de febrero se convocó jornada mundial contra el abuso de energía eléctrica. Eran sólo cinco minutos de apagón. Pues aquí en Cádiz daba gusto ver a dos o tres pardillos con conciencia ecológica mirando tristes desde sus ventanas a oscuras el despliegue lumínico de la bahía. Así están las cosas. La especie humana es codiciosa, cochina y corruptible. Comprenderá Su Eminencia que, mientras el inventor Grimaldi no consiga perfeccionar el Generador de Energía Universal, a servidor, para ser operativo, le basta dejar las cosas como están. Y más ahora que viene el Carnaval. A ver qué contaminación acústica puede provocar el Johnny en Suiza. Pues eso digo yo: envidia.

Diario de Cádiz, martes 6 de febrero de 2007, pág. 15