Compañeros de viaje (2008/01/22)

COMPAÑEROS DE VIAJE

Los viajes organizados son másters de sociología con un doble interés. Allí se ven las ALEGRES PEÑAS MADRIDISTAS: matrimonios niñeros amantes de chistes y trucos de magia (el sueño de mi hijo, candidato a mascota). Opuesta es la FAMILIA MONSTER: gordos todoterreno con los que puedes convivir meses sin que te den los buenos días. Se distinguen de LOS INTOCABLES porque éstos son de un nivel social superior y evidentemente no se mezclan. PULP FICTION: pareja indesmayable capaz de copular sobre un alfiler. Su impudicia es peligrosa en el mundo islámico. Los AURRESKUS: jóvenes familias en burbujas vascoparlantes que se esmeran en marcar su territorio lingüístico (de fuerte acento castellano) como perros meando esquina. PAN PRINGAO: gente que nada más salir de viaje va poniendo pegas. Las excursiones son caras. El huevo frito no tiene blonda. El hotel está en las quimbambas (y cómo no, si es de menos una estrella). Ella rebuscó en su cama hasta encontrar un pelo (imagínense si es púbico). SPANISH RATA: no da ni una propina, no comparte ni un analgésico, regatea hasta la muerte sin piedad, pero se harta de comprar imitaciones de firmas. Las AMISTADES PELIGROSAS: pareja cuya desigualdad de edad y condición invita al grupo a pasarse el viaje especulando qué tipo de relación mantienen, sea cual sea su sexo. La ALEGRÍA DE LA HUERTA: mujer entrada en años que se esmera en ser la simpatiquísima del grupo. Anda pidiendo guerra y termina acosando al guía. La LOCA: mujer separada y conflictiva que se ha llevado a un niño pequeño de viaje en su turno de custodia. Llena de ideas pedagógicas (el niño no tiene gameboy, ni juegos, ni un libro), lo abandona cada dos por tres (compra compulsivamente, se pierde en callejones, lo fotografía todo), mientras el crío llora desconsolado. ESOTÉRICOS:  no pertenecen al grupo, claro, pero en el templo de Filé (Egipto) vimos la cera de sus velas sobre el altar de Isis. La perla: el intelestuá con pipa, alma selecta que no pertenece a Politours y se esmera en aparecer como ectoplasma desdeñoso entre la multitud: enarca las cejas y juraría que suspira como una viborilla (fssss…) que equivocó su terrario.

Diario de Cádiz, 22 de enero de 2008, pág. 13