Be whisky, my friend (2006/10/31)

BE WHISKY, MY FRIEND

Aquí Es.T., Erasmus alienígena, enviando memoria a Tutor Interespacial. Pisito de acogida, pssss. Habitación pequeña, casa pequeña, todo pequeño. Hábitos familia: mucho “listening” Carnaval (fatigante), mucho telepizza (ingestiones y digestiones confusas), mucho San Pancracio con perejil mirando a la puerta (dicen que da trabajo, pero, como es de escayola, se mueve menos aún que esta unidad familiar biparental subvencionada y en paro). Confort: de 0 a 10, un 2,63 (no me quiero ensañar). Sol y playa, O.K. Lengua: aprendo español castellano andaluz de Cádiz, calle Barrié. Temo se entienda sólo hasta edificio Caracola (ojú, ajolá, joé). Tele, tele y tele. Aburrimiento: gente pintarrajeada que dice cosas obscenas entre risotadas; gente que cuenta cosas horribles que pasan en el mundo mientras explotan bombas y sangran niños; gente bien vestida que miente a todas horas. Todo interrumpido de pronto para que salga hermosa mujer desnuda que flota por encima de frasco de colonia; coches que piensan en la carretera; un bobo al que se le aparece un teléfono que resuelve problemas; cuatro mindundis en éxtasis ante una sopa de sobre. Lo mejor, un chino que nos invita a ser como el agua: que toma la forma del recipiente que la contiene, que fluye, que golpea. “Be water, my friend”. Me gusta el chino. Me gusta el agua. Me gusta golpear el mando de la tele hasta que lo destripo. Estudios: un Máster Pláster de Intelectual Orgánico. Amiga Chari dice que es un Máster Póster: se cuelga título encima de la tele. Amigo Paco dice que no es un Máster, sino un Míster del Universo: pura pose. Chateo con persona virtual que envía “Frases profundas para quienes se toman la vida demasiado en serio”: “El que ríe el último es el que piensa más lento”; “La depresión no es más que un cabreo sin entusiasmo”; “Defiende a las bacterias: son la única forma de vida inteligente asociada a algunas personas”; “Dentro de cada persona vieja hay una más joven preguntándose qué fue lo que pasó”; “No ser lo peor que hay es casi estar al nivel de un elogio”. Fui a una conferencia donde un tal Boadella, catalán, decía que para ser catalán basta tener belén con “caganet”, que es un pastor vestido de catalán y haciendo caca en medio de la espaciotemporalidad sagrada del Estado (de Israel). Creo que el Sr. Boadella no cursó Máster de Intelectual Orgánico. La calle Barrié me consta que es una realidad nacional prepúnica. Fin de semana, botellón: todos los jóvenes de la ciudad y el universo beben y beben y vuelven a beber. Gran pedo (“peo”). “Be whisky, my friend”. Estimado Tutor: todavía no puedo saber qué, pero estoy aprendiendo mucho. (Hip).

Diario de Cádiz, martes 31 de octubre de 2006, pág. 15