Adiós, Codorníu, adiós (2006/12/12)

ADIÓS, CODORNÍU, ADIÓS…

            Queridos Reyes Magos: este año he cambiado de estrategia, así que a partir de esta noche voy a sacar con la basura, para que os los llevéis, la Play Station, la Game Boy, el ordenador con el E-mule y todos los accesorios electrónicos que me han convertido en la madre del niño Robopérez (mitad robot, mitad Pérez, todo ingeniería). También debo deciros que en mi comunidad vecinal hemos suscrito el boicot contra los productos catalanes, de modo que ya podéis devolver a Cataluña la cesta navideña del Codorníu, la Gallina Blanca, el Bimbo, los Donuts, los Dodot, las colonias Puig, el espetec de Casa Tarradellas, la plancha Solac, el premio Planeta, la nevera Fagor y el flan Danone. Con su IVA. Renuncio al contrato con Gas Natural, a las entradas de Port Aventura y a domiciliar mi nómina en la Caixa. Y las resacas de estas fechas nos las vamos a pasar sin Alka-Seltzer. Dentro de esta nueva actitud mi colectivo cívico y yo hemos decidido pedirle explicaciones al Niño Jesús: a ver qué tiene él que ver con los legionarios de Cristo, los opistas, los neocatecumenales y todos esos que hablan de Dios como si fuera suyo y andan a vueltas con el negocio de salvar el alma como quien invierte en bolsa (a veces, debe dar asco ser Dios). También le podéis preguntar de mi parte por qué a mi hija le tiene que dar religión en la ESO esa profesora sancionada por la Inspección por prevaricación y arbitrariedad: no es ya que el colegio la recoja (“arsénico por compasión”), es que no puede enseñar moral quien la infringe o desconoce (nada como la hipocresía para inducir a apostatar). Item más: yo quería pediros el juego de rol “Kale versus Borroka” para el lehendakari Ibarretxe, y un par de neuronas para Zapatero, pero pensándolo mejor a él le ponéis el libro de Gustavo Bueno Zapatero y el pensamiento Alicia, y las neuronas nos las echáis (en la cabeza, no en los zapatos) al resto de los españoles. Y sé que no es políticamente correcto, pero quiero el kit “Las siete plagas de Egipto”, que tengo que hacer una limpieza selectiva en la tele, el parlamento, la universidad, los sindicatos, el G-7, las constructoras y los ediles de PGOU y movida. Otra cosa: mis queridos Reyes Magos, lo siento muchísimo pero ahora no podéis venir. Con el cambio climático resulta que los naranjos de Cádiz están en flor, como si fuera marzo o abril, y a mí me parece muy contraproducente, desde el punto de vista del imaginario simbólico, que vengáis como si dijéramos en Semana Santa a crucificar a los padres. En fin, me despido porque me parece que no desprendo hoy demasiada energía positiva. Voy a ver si hago un poco de respiración abdominal.

Diario de Cádiz, martes 12 de diciembre de 2006, pág. 16